3.- ESTRATEGIAS DE CAPTACIÓN DE LAS SECTAS
Estas organizaciones ponen en práctica, deliberadamente, ciertos métodos para manipular a las personas que constituyen su objetivo: sujetos motivados que se presentan voluntarios, y utilizan estos métodos con la intención de transformarles en agentes dóciles y eficaces a su exclusivo servicio, manteniéndolos ajenos a cualquier otra influencia.
En un principio, esta manipulación supone motivar a la víctima, que, atraída por los objetivos que le son presentados, será, más adelante, objeto de un verdadero programa de transformación, mediante el uso de las técnicas más sofisticadas de la psicología moderna.
El programa se desarrolla, esquemáticamente, en tres fases:
- Atraer, seducir y motivar a la víctima:
- teniendo en cuenta sus motivaciones y su vulnerabilidad;
- utilizando diferentes tapaderas respetables (relacionadas con la cultura, la religión, la medicina) ;
- aprovechando el contexto social y cultural en que se desarrolla.
- Crear una dependencia de la víctima desestructurando sus referentes internos:
La secta construye en torno al adepto un universo de referencias impermeables a las informaciones externas, utilizando para ello un método de desestructuración y reconstrucción. Se llega así a la paradoja de la sumisión voluntaria. En caso de duda, se vuelve "más o menos a lo mismo", dicen los manipuladores, porque "has venido aquí por tu propia voluntad".
- Puesta en marcha de un trabajo de reconstrucción:
- mediante la identificación con el grupo que motiva las emociones;
- cuestionando todas las referencias anteriores;
- por métodos de sugestión derivados de las hipnosis;
- explotando las insatisfacciones, dudas, rechazo, rabia contenida;
- mediante sesiones de aislamiento, de pérdida de referentes, de alejamiento de lo cotidiano;
- mediante la culpabilización, la humillación impuesta al neófito (bajo el pretexto de huir del ego).